Blog Praga. Mala Strana

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Hoy tocaba visitar Mala Strana. No madrugamos mucho ese día, sobre las 9 y media salíamos del hotel, después de dar cuenta de un buen desayuno.
Entramos en Mala Strana por el puente de Carlos. Y nos encontramos con la calle Mostecka. Lo primero que encontramos fue Las Tres Avestruces, son unas casas de colores donde se vendían en el siglo XVI plumas de avestruces, estas plumas eran muy demandadas por la burguesía de la época para sombreros y demás utensilios, tuvieron muchisima demanda en ese momento. Continuamos por la calle del Puente, es una calle que data de la edad media. Continuamos nuestro paseo por la Plaza Maltesa, se llama así porque antiguamente los Caballeros de Malta se asentaron en esta zona. Muy cerca fuimos a vistar la Iglesia de Nuestra Señora de la Cadena y la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, en esta última podréis ver el Niño Jesus de Praga. Tras estas visitas nos fuimos en dirección al Parque Vojan, un jardín del siglo XVII que en otra época pertenecía a las Carmelitas.
Visitamos despues el Palacio y los Jardines de Wallenstein, una autentica preciosidad, hoy en día es sede del senado de Praga. Muy cerca del palacio está la Iglesia de Santo Tomás. Tras esta visita ya nos dirigimos hacia la plaza de Mala Strana donde visitamos la Iglesia de San Nicolás de Mala Strana. La iglesia de San Nicolás puede visitarse gratuitamente cuando hay misa, en caso contrario hay que pagar una pequeña entrada por visitarla. Tras esta visita continuamos por la calle Nerudova, calle típica de Praga; el nombre de esta calle se debe al poeta Jan Neruda, que dedicó parte de su obra a esta zona de Praga. Numerosos edificios heráldicos y barrocos llenan esta calle.
Tras esta visita ya hacía mucha hambre de modo que decidimos hacer una parada para comer, además ya era muy tarde. El día lo terminaríamos visitando el Monte Petrin y la Isla de Kampa.
Caminando por la calle Ujezd llegamos al funicular que nos llevaría al Monte Petrin. Un poco de cola para coger el funicular pero llevadera, de todas formas puede subirse al Monte Petrin andando, cada uno que elija la que más le agrade. Nosotros como comentábamos optamos por el funicular. En unos minutos estábamos ya en la cima. En el Monte Petrin lo primero que visitamos fue el laberinto y la sala de los espejos, se trata de un pequeño laberinto con paredes de espejos y después una sala repleta de espejos que deforman la figura de las formas más diversas. Muy atractivo sobre todo para los niños. Tras esta visita nos fuimos a la torre de Petrin, una torre similar a la torre Eiffel de París pero en pequeño. Puede subirse a la cima, nosotros lo hicimos, pero no hay ascensor, hay que hacerlo subiendo las escaleras. Merece la pena subir al mirador de Petrin y contemplar Praga desde la cima. Es una de las visitas que no deben perderse en Praga. Continuamos después paseando por el Monte Petrin, hasta que decidimos de nuevo bajar.
Ya bajo la colina, nos fuimos para terminar el día a la Isla de Kampa, donde de nuevo la estampa de Praga desde esta zona y sobre todo del Puente de Carlos es extraordinaria, cenamos en Kampa dando el día por terminado

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